Siempre se ha entendido que durante el verano de los años impares se produce un periodo de inactividad futbolística que sirve para descansar de la sobrecarga de partidos disputados durante los anter
iores meses. Sin embargo, la nueva realidad introducida por la FIFA obligará a reformular esta hipótesis inicial, que exprimirá como nunca antes se había hecho a los futbolistas.